Thamara López | Escritora

Dios es lo primero, pero no lo único

Recibe los milagros de Dios

¿Has escuchado la frase “a Dios rogando y con el mazo dando”?, esta metáfora lo que nos quiere decir es: Dios es lo primero, pero no lo único, con casi toda petición, debe existir una acción de nuestra parte. Hace casi un mes publiqué un video en la red social TikTok compartiendo como recibí mi milagro de sanación de un cáncer hace 7 años. En este mismo blog, hace una semana compartí mi proceso de sanación, el artículo se llama “Un milagro en 90 días”. El alcance que ha tenido el video ha sido realmente abrumador, yo prácticamente no usaba TikTok, pensaba jocosamente “si mi mamá tuviera TikTok creo que tampoco me vería aquí”.  Pero una noche hablaba con mi mejor amigo sobre mi deseo genuino de ayudar a las personas con cáncer, considerando mi milagro de sanación. Cuando se le dije no tenía ni idea como hacerlo, solo le expresé mi anhelo. Cuando un anhelo de mi corazón, viene de Dios, Él se encarga de respaldarme con prontitud y de darme muy claras señales de que esto efectivamente viene de Dios.  Esa noche, al terminar de hablar con mi amigo, recibo un mensaje de otro amigo (pensaba yo), en realidad la nota de voz me la enviaba su mamá. Ella y yo nos conocemos, pero le conté a su hijo que tuve cáncer y que me sané milagrosamente y le dije las cosas que hice para sanarme (además de mi FE en Dios). María tiene cáncer, y con voz cansada y evidentemente decaída, me pide ayuda. Literalmente me pidió que sea su guía en este proceso porque ella no sabe qué hacer, ni siquiera que comer, ya que siente que la información que le dan los médicos, no le ayuda. Luego de un rato de intercambiar con María varias notas de voz, por primera vez pienso en publicar mi testimonio de sanación en TikTok.  Un milagro, un testimonio, un video viral Ya era tarde, así que subí mi testimonio de sanación milagrosa, apagué el teléfono, y me acosté a dormir. Al día siguiente me despierto, prendo mi teléfono, y me sorprendió mucho ver que tenía casi 7.000 visualizaciones, al día de hoy van más de 145.000 visualizaciones, más de 9300 likes y más de 1300 comentarios de personas que se conectaron con mi testimonio de una manera muy especial. Esto ha sido otra confirmación que esto viene de Dios, tantas personas sintiendo esperanza por mi mensaje, gente pidiéndome oración y ayuda, personas que me preguntan ¿cómo le hablo de Dios?, que me dicen “no sé orar”. Me parece muy conmovedor que mi testimonio esté permitiendo esto entre tantas personas que no conozco, pero que quieren conocer más a Dios, y creer que pueden sanar plenamente. Todo esto, pasando en una red que yo prácticamente no usaba, y que hoy, ya son más de 2.000 comentarios los que he recibido en todos mis videos relacionados con mi milagro.  Estoy realmente feliz de que tantas personas se estén conectando con la Fe y con los milagros de Dios a través de mi testimonio, que por cierto, ocurren cada día, y a todo el mundo. No es un privilegio de elegidos, basta con creer en Dios y creerle a Dios. Y si acaso te preguntas cual es la diferencia entre creer en Dios, y creerle a Dios, creer en Él es saber que existe, creerle a Él es creer en sus promesas, en su palabra, en que su voluntad es buena, agradable y perfecta como dice la biblia. Me encanta la frase “quien no cree en milagros no es realista”, porque desmitifica el hecho de que creer en los milagros es evadir la realidad, o peor aún, que es de gente ingenua. Con motivo de ese video he recibido muchísimos, miles de comentarios hermosos del tipo “eres un ángel, eres una elegida de Dios para ayudar a los demás”, “dime cómo orar, ¿cómo le pido a Dios que me sane”, “ora por mí”, “Dios te sanó para que ayudes a otros”, “ayúdame a sanar, ¿cómo lo hago?” De verdad es interminable la lista de bendiciones que he recibido a raíz de ese video. Al final te dejo el enlace del video en TikTok. Este inesperado alcance de mi video, me ha mantenido ocupada, no solo respondiendo esas bellezas de comentarios, sino pensando la manera de como puedo ayudar a las personas genuinamente, porque realmente quiero hacerlo.  He respondido casi todos los comentarios, y muchos de ellos, los que más se repiten, los he respondido con videos, para que lo vean todas las personas que se están conectando conmigo por medio de este milagro. Siento que no soy yo, que es Dios quien está haciendo que esto ocurra, y así lo siento por varias razones: Y hay otros etcéteras, que con toda claridad me revelan que esto viene de Dios.  Un sueño revelador Anoche, mientras dormía, en mi mente corría la narrativa de un mensaje, el título de éste artículo, Dios es lo primero, lo es todo, pero no lo único. Se me hizo un planteamiento muy controversial, y mientras yo dormía, ese pensamiento, o sueño tomaba sentido. Era una especie de conversación con Dios, o de Dios, no lo tuve claro al despertar, que me dejó como reflexión lo siguiente y mediante un ejemplo. La narrativa mental de mi sueño decía así: si tú tienes a Dios en tu corazón, oras a diario, crees en Él y le crees a Él, pero, te quedas todos los días en la cama, te alimentas mal, no te ejercitas, piensas todo el día en cosas negativas, te quejas de todo, ves solo malas noticias, te rodeas de personas negativas, me atrevo a asegurar que el proceso de sanación podría no ocurrir, o demorar muchísimo más. Y así podría darte infinidad de ejemplos, en donde explícitamente se entienda que toda petición divina, generalmente debe ir acompañada de una acción de parte nuestra.  Volvemos a la frase inicial “a Dios rogando y con el mazo dando”.… Seguir leyendo Dios es lo primero, pero no lo único

Un milagro en 90 días

Fue una revelación, no tengo forma de explicar mi certeza, pero supe que solo necesitaba 90 días para recibir mi milagro, para sanarme.  Fue un 4 de Noviembre en donde un eco me cambió la sonrisa por una angustia tremenda, por un signo de interrogación en mi alma y en mi ser, ¿y ahora qué hago? Siempre he gozado de extraordinaria salud física, unas defensas tan robustas que al día de hoy llevo casi 20 años sin tomarme un antibiótico (me los han recetado, pero los he reemplazado por fe, cúrcuma y jengibre). Ese eco fue el inicio de la angustia. Y esa cadena finalizó con algo peor, el 18 de diciembre de 2016 tenía yo en mi manos una biopsia que decía “Neoplasia folicular”, léase: cáncer.  Recibí el sobre, y sabía que algo estaba mal, así que salí corriendo a mi carro, y esperé estar sola y sentada para abrirlo. Efectivamente, la cosa estaba muy mal. Llamé a mi primer amor, al más seguro, al más generoso, al más incondicional, a mi hija, ella solo me dijo con voz quebrada “nos vemos en el médico mami”, y llegó antes que yo a la consulta del endocrino.  El Dr fue bastante sereno, no nos alarmó, simplemente me dijo que sí, que era cáncer, pero que el cáncer de tiroides no era agresivo (es decir, no mata de una vez, sino despacito pues). Me dijo que por la fecha (diciembre), esperaríamos a enero para no cagarme la navidad, ya de hecho estaba arruinada en ese instante para mí.  Luego de llorar por 2 días, me reúno con mis hijos a hablar de la operación, una de las perlas que me había lanzado el Dr es que luego de la operación tenía que estar 2 meses sin hablar, ya eso para mí era la muerte en sí misma, suena jocoso, o dramático (y lo soy a veces) pero la verdad anímicamente es muy fuerte para mí no hablar durante meses, y el estado de ánimo juega un papel fundamental en cualquier recuperación. En esa reunión en casa, aquella noche de diciembre, en mi cocina verde manzana, hablamos mis dos hijos y yo, y de repente, en medio de la preocupación y de intentar ordenar ese caos, yo escuché una voz “no te operes, espera”. Inmediatamente le digo a mis hijos “no me voy a operar, denme tres meses, yo me repito los exámenes y verán que ya no tendré nada, estaré sana” Mi hija llorando me dice “mami, yo te voy a cuidar, por favor vamos a hacerle caso al Dr”, y yo le insistí, “hija, son solo tres meses, confía en mí”. Comencé con un detox total, no diría más la palabra cáncer, ahora eso se llama “signo zodiacal pavoso”, nada tumor, eso es una simple “pepa”, se bajó de rango y categoría, corté relaciones con TODAS las personas que me robaban la paz (en aquel momento hasta mi santa y noble madre entró en la lista por razones particulares del momento, por cierto ni a ella le dije del signo zodiacal pavoso). Aquí haré un inciso, las familias no son lastres vitalicios, malestares permanentes que hay que cargar sin remedio, mi mamá es un excelente ser humano, pero en aquel momento no sumaba a mi sanación, y le notifiqué que dejaría de verla por 3 meses, les juro que no pasa, ustedes también pueden hacerlo.  Más que el antes, o el después, lo más relevante de esta historia es el “durante”, así que ese detox, además de lo que ya les dije, incluyó:  Oración milagrosa “Dios, esta tiroides no me gusta, no me pertenece, yo quiero la tiroides con la que tú me pariste, yo declaro que esto está hecho, en el nombre poderoso de Jesús, Amén y Amén”. Como ven, las oraciones son sencillas, cercanas, como le hablarías a tus padres terrenales, con la ventaja que aquí le estás hablando a tu padre celestial perfecto, a Dios.  Pasaron 3 meses, y mi hija me lo recordó y me dijo que fuéramos al médico, yo llegué al consultorio con un júbilo inexplicable, parecía estar rebotando, yo sabía que darían buenas noticias, y efectivamente así fue.  Yo saludo al Dr y le digo “Dr, vengo para que me diga que la pepa se fue”, él me mira el cuello y me dice “la verdad el tumor era tan grande que se veía a simple vista, y yo no veo nada, vamos a examinarte”. Terminando de revisarme, el Dr me hace una de las preguntas más hermosas que me han hecho en mi vida, me pregunta “Hija, ¿tú te portas tan bien así como para merecerte un milagro?”, yo sin dudarlo le respondí “la verdad es que sí Dr”, y él me dice “pues aquí no hay nada, el tumor se fue”. Yo lo sabía, pero quería la confirmación del Dr, salté de felicidad, abracé a mi hija, y finalmente decidí hacerme 2 ecos más para confirmar todo, con imagen e informe médico. Les resumo para concluir esta milagrosa, amorosa y mágica historia: ¿recuerdan mi oración?, pedí una tiroides nueva, la tiroides con la había nacido. La Dra que me hizo el último eco me preguntó que porqué me estaba repitiendo el eco, y yo le dije que porque yo había experimentado un milagro, que mi Dr no me sentía nada al tacto y yo quería confirmar con un eco. Ella me dice “tu Dr tiene razón, el tumor desapareció, tienes la tiroides de una bebé”, ¿recuerdan la oración?, cada vez que recuerdo esta historia me estremezco.  Comencé a llorar de felicidad, y no terminaba de creer que Dios me había respondido exactamente en los términos de mi oración, que la Dra había sido Él hablando a través de ella. Hasta el día de hoy estoy y seguiré perfecta, no me hice ningún tratamiento ni en aquel momento, ni luego, fue un milagro, el cual, comparto con todos ustedes. Dios nos bendice y nos guarda siempre. 

La teoría de los tres días

Hace poco, recibí un mensaje de una persona que realmente me desencaja, por decir lo menos, el mensaje fue amable, inesperadamente, pero aún así, solo ver entrar el mensaje al whatsapp, ya me daba taquicardia.  Soy de las que responde siempre de inmediato, pero en estos casos, no es en lo absoluto recomendable, hay que serenar las emociones para luego responder sin reaccionar.  Decidí escribirle el mensaje de inmediato, pero no a él, me lo pasé a un chat donde registro cosas, una especie de agenda que tengo en mi whatsapp y me propuse esperar tres días para enviarle ese mensaje. Cada día que pasaba obvio pensaba en la situación, pero conforme pasaban las horas iba puliendo el mensaje, y tenía una sensación muy agradable, me sentía en control de mí, no me sentía reactiva como de costumbre. Al llegar el tercer día, le envié el mensaje, y cada vez que pensaba que lo había hecho, y el contenido del mensaje, me salía sola una sonrisa en mi rostro. Una sensación que jamás había sentido antes cuando reaccionaba desde la molestia e incomodidad. Entonces me di cuenta de lo provechoso, prudente y sabio que había sido esperar tres días para responderle a una persona con quien se me hace bastante difícil mantener la calma, o mantenerme tranquila. A estas alturas de mi vida se me hace fácil alejarme de personas que me roban la paz, muy fácil, así sea de mi familia, pero con esta persona, por razones insoslayables, debo mantener contacto unos días más. Me da felicidad saber que falta muy poco para eso. Desde ese momento, uso más que nunca ese chat de “agenda” de mi whatsapp, se ha convertido en mi filtro, en mi “stop Thamara”, en mi filtro, en mi “ya va”. Hoy leí una frase que encaja en esta historia, la frase dice “algunas veces, lo que tú crees que no funcionó para ti, de hecho funcionó para ti”, esa es la razón del paso de personas difíciles en nuestras vidas, llegar a descubrir por ejemplo, la teoría de los tres días. He experimentado que la mayoría de las veces, la reacción trae arrepentimiento, o vergüenza. Quizás alguna situación no pueda esperar tres días, pero al menos asegúrate regalarte una pausa prudente para responder.   Esta “teoría” de los tres días no existe, me la acabo de inventar, pero sí existen los conocidos “tres filtros de Sócrates” a la hora de comunicarnos, y tienen mucha relación con la “teoría” de los tres días. Los tres filtros de Sócrates son: verdad, bondad y utilidad, y para emplearlos basta con hacernos tres preguntas. Si esperamos tres días, y aplicamos los tres filtros de Sócrates, muy seguramente nos sentiremos más tranquilos, y comenzaremos a tener relaciones más armoniosas y más sanas. Recuerda, tres días y tres filtros, y si por razones particulares de la situación, no puedes esperar tres días, utiliza los tres filtros de Sócrates, ya verás lo bien que te vas a sentir, y muy seguramente dejarás de eliminar mensajes enviados. 

Mi mundo interior

A veces me siento existiendo en un mundo triste donde mis sonrisas no son bienvenidas, habito en mi mundo interior, en el mundo de lo posible, en un mundo utópico en donde solo el deseo basta para manifestarlo, y traerlo al plano de lo visible. Vivo en el espacio fértil de “creer para ver», en un optimismo incansable, en ese que no necesita ser probado o aprobado por nadie, no necesita argumento para ser. Simplemente sé que vivir del otro lado es una verdadera locura, del lado del pesar, del lamento y la queja, vivir allí es como pretender comer con la boca cerrada o leer con los ojos cerrados.  Todo comienzo requiere dar un salto de Fe, de la apertura de la mente, de la expansión del ser, de creer en algo que quizás sólo nosotros estamos en capacidad de ver.  Lo que hoy sin duda sé, es que la forma que adopte mi realidad es absolutamente mi responsabilidad, no mi culpa, esa de nada sirve, la culpa victimiza, en tanto que la responsabilidad empodera.  Yo soy así Cuando he escuchado “yo soy así”, generalmente se gestó en el espacio de la irresponsabilidad afectiva, y se pronunció luego de haberle hecho daño a alguien. En este caso, mi “yo soy así”, es una suerte de rebeldía anacrónica e inocua, es permanecer felizmente terca en mis creencias que no ameritan ser ciertas, ni aceptadas, solo requieren ser útiles a mis propósitos y sueños.  Sí, yo soy así, optimista, terca, me río de mis chistes malos, bailo sola en casa, soy una enamorada sin retorno de la escritura, y aprendí a hacerme una con la utopía cuando esta me hace feliz. Muchos sufren por anticipado, yo decidí celebrar por anticipado, ya mucho pesar deambula por las calles, prefiero creer que todo anhelo de mi corazón, ya está hecho. ¿Cual es la diferencia?, ninguno de los dos ha ocurrido, la diferencia es que mi espera es serena y placentera. Me casé sin derecho a divorcio con mis creencias, muchas de ellas poco razonables, lo reconozco, y absurdas para la mayoría, pero me pregunto ¿necesitaría permiso para vivir en la queja o en el lamento?, entonces, ¿por qué he de esperar validación para vivir feliz y esperanzada? A veces, solo a veces me siento en un mundo al que no pertenezco, y en el que sin duda, no voy a encajar como quien se pone un zapato apretado esperando adaptarse a él.  ¿No es acaso más fácil y menos doloroso comprar los zapatos de mi talla?, sí, sin duda lo es, pero no luce tan fácil en el mundo y con el mundo, así qué, en lugar de intentar de cambiar el mundo exterior, gobierno mi mundo interior. Porque como dijo el escritor y filósofo Publio Siro “Si quieres gobernar un imperio, gobiérnate a ti mismo”.  También puedes leer: Tus creencias no tienen que ser ciertas, tienen que ser útiles La vida pensada No pienses bien las cosas: Contraintuición Yo soy así

La mejor madre

La mejor madre, no podría decir del mundo, porque no las conozco a todas, pero mi hija sin duda es una madre increíble. Al verla, llena de ternura, paciencia y amor (creo que los tres ingredientes más importantes para ejercer la maternidad), recuerdo aquella conversación a sus 17 años en donde me dijo que ella no iba a ser mamá. Yo le decía, “hija, hay ramas y profundidades del amor que no vas a conocer si no eres mamá”, y ella, como siempre y desde siempre, tan profunda hasta en lo simple, sabe explicar lo rotundo con sencillez y me dijo “Ay no mami, eso es muy difícil, uno sufre hasta cuando no agarran coroticos en la piñata”. Yo, para aquel entonces tenía 36 años y ya dos hijos, y no me había puesto a pesar la tragedia que era para mí cuando a mis hijos no les iba bien en la piñata, recuerdo que si andaba en tacones, me los quitaba y me metía en aquella piñata determinada a salir con los mejores juguetitos para consolar a mis hijos, a mi hijo siempre le iba mejor en las piñatas que a mi hija. Esa noche, ante aquella expresión que parecía simple para evaluar o no la maternidad, supe lo que ya sabía, que mi hija sería una gran madre, que su tema no era no querer tener hijos, era no querer verlos sufrir, asunto muy inevitable por cierto.  Luego de esa noche, mi manera recurrente de meterme con ella, era bromear con mi nietica, y mi hija me decía “mamá, yo ni novio tengo, y tú hablando de nietica, deja que los nietos te los dé mi hermano”.  Y sí, seguramente también me dará nietos mi hijo, pero es cuando a mi se me mete una vaina en la cabeza, más rápido se me sale la cabeza que la vaina, y yo quería una hija de mi hija.  Pasaron los años, que jode, casi 15 años, y nada de novio ni nada que se le pareciera, yo seguía orando por el esposo de mi hija, y hasta tenía una foto de mi nieta soñada en la galería de mi teléfono. Algunas personas incluso pensaban que yo ya era abuela, porque me oían hablando de mi nieta.  Yo simplemente la estaba manifestando. No puedo dar detalles de esta historia de amor, mi hija no me ha vendido los derechos, pero el día que conocí al novio de mi hija, lo abracé y los dos lloramos, y ese día supe que estaba abrazando al hombre por el que había estado orando para mi hija.  Supe que sería su esposo y el padre de esa nietica que estaba anhelando desde hace años. No exagero, nuestra primera conversación fue sobre mis oraciones y resultaron ser parecidas a las suyas, como digo, no puedo ahondar en detalles, cuando convenza a mi hija lo haré.  Mi nieta, la que hizo de mi hija, la mejor madre Pasaron pocos meses de ese amor bonito y único entre mi hija y el papá de Kira, cuando llegó la noticia que ellos no esperaban, pero yo sí, “mamá, (con cara asustada, muy asustada) estoy embarazada”, yo al verla tan asustada por esa videollamada no demostré mi pletórica felicidad, fui mamá solamente, salí corriendo a su casa, y los abracé a los dos que estaban llorando. Esa noche, Jack me dice “¿suegra, quieres sushi? “, fue nuestra manera de pasar el susto. Era un día antes del día de la madre del 2022. Y casi en silencio, los tres cenamos sushi sabiendo que venía un gran cambio para todos. Ya para el día siguiente, el susto se había hecho pequeño, celebramos el día de la madre, comimos rico, y ya todo parecía la nueva normalidad. Los planes de mochila, equipaje ligero y de corto plazo, habían cambiado por el más hermoso plan de largo plazo en la vida, UN HIJO (bueno, una hija, porque siempre supe que tendría una nieta). Ellos se miraban, con amor pero asustados, y yo pensaba “si supieran lo que les espera, un amor indescriptible, un año de poco sueño, un susto en la barriga que no se va, y una vida que jamás volverá a ser la misma”. Llega el 9 de diciembre de 2022, llega Kira Howarth Rojas, perfecta, blanca como la nieve, pequeñita, preciosa e igualita a su papá. Yo estuve en el quirófano, oí su primer llanto, vi a mi hija paralizada, la Dra le decía “Mariandrea, puedes hablarle”, y mi hija solo la miraba como quien contemplaba el mayor milagro de su vida, en efecto lo era.  Yo le hablaba, le decía “Kira, soy tu abuelita, ¿reconoces mi voz?, me había pasado todo el embarazo de mi hija hablándole, mientras no paraba de llorar, mi emoción era indescriptible.  Esa noche, la pasamos las tres en la clínica, mi hija, mi nieta y yo, cargué a Kira toda la noche, no la quería soltar, le canté canciones que le compuse esa misma noche, esa misma noche que mi vida cambió para siempre. Desde ese día, mi mayor ocupación del ser, y del alma, es ser madre, y sobre todo abuela, me he cansado, sí, hasta me he agotado, ya no duermo como de costumbre, ya no estaba acostumbrada a estos trotes, pero vaya que no lo cambio por nada.  Cada sonrisa que me ha regalado mi nieta, cada vez que una ropita le queda pequeña, y saber que ha crecido ante mis ojos, y ahora que lo pienso, este escrito era para dedicárselo a mi hija por lo extraordinaria madre es, bueno, que vaina, los delirios de una abuela son difíciles de ocultar. Kira tiene una fortuna, que yo quisiera que tuvieran todos los niños del mundo, un hogar lleno de paz, serenidad y muchísimo amor, tiene unos padres que le mostrarán lo mejor de sí, y lo mejor del mundo.  Y, tiene una abuela, que desde que supo de su existencia, no hace otra cosa que pensar cómo disfrutarla… Seguir leyendo La mejor madre

A un paso de nuestros sueños

Anoche en medio de la rutina de ordenar mi cocina, mientras escuchaba un podcast como de costumbre, tuve una reflexión, pensé “siempre estamos a un paso de nuestros sueños”. Esta frase no es metafórica, es literal y te la repito “siempre estás a un paso de tus sueños”, ¿cómo llegué a ella?, siempre me gusta contarte como  caigo aquí, como es que llego a sentarme a tomarme un café con mis pensamientos y con mis reflexiones. La verdad todo comenzó porque mi cocina estaba hecha un desastre, y yo sin ninguna ganas de ponerla en orden, pero simplemente no lo pensé, me puse mis audífonos, puse mi podcast de Joe Dispenza, y comencé a lavar los platos.  Inmediatamente me cambió el ánimo, fue tanto así que hasta lavé todo el piso de mi apartamento con lavaplatos, lavé los baños, en fin, parecía que me había tomado un energizante. Cabe destacar que eran la 1 de la mañana.  Y ahí pensé, literalmente todos estamos a un paso de lograr nuestros sueños, cualquier vaina que se nos ocurra, basta tomar acción “sin pensar”, porque si me pongo a pensar “tan buena que está mi serie en netflix, o prefiero escribir, o prefiero leer”, no habría tenido la felicidad inmensa que tuve hoy al levantarme y ver toda mi casa reluciente. Pasa con lo simple, como lavar los platos, pero también aplica para los más grandes sueños, como en mi caso, escribir un libro.  Yo no me puse a pensar ”¿y quién carajos me va a leer?, o cómo hacerlo, en donde publicarlo, nada, yo simplemente, me preparé un café, me senté en mi oficina, y comencé a escribir, lo que me nacía escribir.  No pensé en hacerlo de modo complacer a alguien, o de escribir algo que fuera más comercial, tampoco pensé que en el camino no sabría cómo continuar, lo único que hice fue dar el primer paso, abrir mi laptop, no más que eso.   Un viaje, un cambio de trabajo, el inicio de una relación, un curso, una receta, ordenar el closet, absolutamente todo en la vida, comienza con un paso, uno solito.  Y así, con un reduccionismo bárbaro, hemos llegado a la conclusión que para vivir la vida de nuestros sueños, solo debemos dar el primer paso de algo y de todo en la vida.  Cuando me da flojera ir al gym, si pienso en las rutinas que me tocan, y en los 90 minutos que estaré allá, sencillamente no iría, pero en ese momento solo me ocupo de una sola cosa, ponerme mi ropa y mis zapatos de entrenar, solo eso. Cuando llego al gimnasio, generalmente ni recuerdo lo mucho que me costó llegar hasta ahí. Cuando comencé a escribir mi libro, no tenía todos los capítulos en mente, ni siquiera el nombre del libro, pero créeme que la magia siempre aguarda luego del primer paso, en este caso, de las primeras letras.  Nadie necesita ver todo el camino para dar el primer paso en nada, y si bien intentarlo no garantiza lograrlo, no hacerlo sí garantiza el fracaso. Es de hecho, el único fracaso en la vida, no intentarlo. Winston Churchill decía “el éxito es ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo”. La próxima vez que no tengas ganas de fregar los platos, ponte unos audífonos, una música que te guste, o un podcast, y lava el primer plato, cuando vayas por el segundo te estarás acordando de estas líneas. Para dar el primer paso no lo pienso, pero ya estando en acción, me comienzo a emocionar por el resultado, por cierto, dicen los expertos en manifestación y en energía, que es la mejor manera de lograr un sueño, emocionarte por adelantado, darlo por hecho.  Yo soy fan de Tony Robbins, me encanta su trabajo, su enfoque, todo lo que ha logrado, y todo lo que divulga para contribuir con la humanidad. Actualmente estoy más que leyendo, estudiando uno de sus libros, “controle su destino”. En una entrevista que le hizo otro hombre que me encanta, Lewis Howes, dijo que una de las cosas que hace al despertar para elevar sus niveles de energía, es meterse en una piscina a -14 grados de temperatura, es decir, se lanza en una piscina con hielo todos los días de su vida al despertar. Más adelante decía riendo, “no recuerdo ni un solo día en que haya estado feliz porque me voy a lanzar al agua helada, pero mi cerebro ya sabe que cuando yo digo vamos, es vamos”. ¿Te imaginas el poder transformador al que tendríamos acceso si cuando decimos vamos es vamos?, sin sabotajes, sin “ya va”, no, VAMOS ES VAMOS.  No hay nada que paralice más a un ser humano que el exceso de análisis, hay una frase que dice “mucho análisis crea parálisis”, descomponer ese sueño en pasos, en días, en todo el esfuerzo que haremos, en los tropiezos inciertos, es el camino más seguro al desaliento y al abandono de tan siquiera intentarlo.  Cuando estés por dar ese primer paso, dos cosas te pido, no lo pienses, solo hazlo, y en caso de que decidas contarle a alguien, cuida muy bien a quien decides abrirle los oídos, porque sería absurdo que si vas a abrir una panadería, le preguntes a un primo que vive echado en un sofá viendo Netflix a alguien que quebró en su negocio.  Cuida bien de quien te dejas liderar, tanto de tus pensamientos dominantes, como de tu entorno, otra frase que me encanta de Churchill dice “La principal diferencia entre los humanos y los animales es que los animales nunca permitirían que los lidere el más estúpido de la manada”  Que no te sabotee ni tu mente ni tu gente, porque ya sabes, lo único que necesitas para lograr tus sueños, es dar el primer paso.  También puedes leer: Oportunidad 🍀 https://www.tonyrobbinsspain.com/un-regalo-para-ti/

El amor se llama Kira

Una carta de amor, para el amor mismo. Kira, así se llama el amor ahora para mi.

Feliz día de la mujer

Feliz día de la mujer a todas esas mujeres emocionales, vulnerables, sensibles, empáticas y complicadas, porque sí, muchas veces nos dicen “complicadas” y yo de cierta manera estoy de acuerdo. En este contexto, complicadas no tiene una connotación negativa, el ambiente hormonal de las mujeres tiene particularidades que no lo tiene el de los hombres. Nuestras necesidades afectivas son distintas, y nuestras maneras de sentirnos amadas y vistas son completamente diferentes. Ante un problema una mujer quiere hablar y un abrazo, ante la misma situación un hombre quiere distancia y silencio. Un hombre vendrá a contarte el problema cuando ya lo tiene resuelto, la mujer necesita contarlo, solo por desahogo, es un hecho, no somos iguales. Las mujeres y sus particularidades Nosotras no somos difíciles, somos complejas, a veces somos como una cebolla que hay que deshojar, el hombre es más simple y más fácil de complacer, es más directo. Si un hombre dice “no quiero hablar”, es que de verdad no quiere hablar, en tanto que ni se te ocurra dejar a una mujer sola cuando te dice “déjame sola, no quiero hablar”. Pareciera que está en nosotras el torpe deseo de que nos adivinen las necesidades, algo así como “quiero algo y quiero que sepas que quiero algo, y si te lo pido ya no lo quiero”, una vaina así.  Amo ser mujer, poder salir embarazada, conectar tan genuinamente, la empatía femenina es mágica. Nuestra manera de profundizar en una conversación y el permiso que casi todas nos damos de ser vulnerables y honestas cuando estamos en frente de la persona correcta, nos hace realmente maravillosas. A el hombre le cuesta muchísimo más ser vulnerable, y tan hermosos que se ven cuando se dan el permiso de serlo. Entre hombres, esos espacios de vulnerabilidad se toman con humor, pero pocas veces con amor y empatía, no tienen esa capacidad de conectar emocionalmente como la tenemos nosotras las mujeres.  Mujeres felices y ni tan guerreras A mis 51 años ya no me conecto tanto con la mujer guerrera que puede sola con todo, le pusieron el nombre de “igualdad”, cuando no es otra cosa que la renuncia a la esencia femenina. Esa esencia que todas tenemos, y que se traduce en nuestra más profunda necesidad primaria: amor y protección.  Es pesado el título de “guerrera”, y no solo por las actividades que eso implica, sino por el hecho de que en ocasiones tiene la connotación de que vivimos peleadas con la vida, en una agotadora guerra muchas veces estéril, y ni cuenta nos damos. No sé con qué te identificas más, si con la guerrera, o con la mujer sensible que reconoce que necesita o simplemente desea ayuda en la vida, pero quizás te quedes sorprendida de la paz que te produzca encontrar y abrazar a esa mujer sensible que habita dentro de ti. El mayor regalo que nos podemos dar las mujeres, es ser libres de alma, expresarnos claramente, defender nuestras convicciones, saber qué es aceptable en nuestras vidas y qué no lo es. Poder saber y decir “esto no me funciona, no me hace feliz, no me lo merezco”, y salir de ese lugar con una sonrisa y la certeza de que estarás bien.   Feliz Día de La Mujer, seas guerrera, o seas princesa, lo hagas todo sola o pidas ayuda, seas madre o hayas elegido no serlo, seas independiente o recibas con gratitud que alguien te sostenga económicamente, tengas una profesión o un oficio que ames. Que tengas un feliz día de la mujer y una feliz vida bajo tus propios términos, en tus propios pies y con tu propio andar. Con amor, Thamara.  También puedes leer: Una mujer madura https://www.diainternacionalde.com/ficha/dia-internacional-mujer

Café espiritual

El café es la segunda bebida más consumida en el mundo después del agua, los hay muy diversos, y más distintas aún son las maneras de prepararlo y disfrutarlo.  Son muy pocas las personas que conozco a quienes no les gusta el café, pero incluso para ellas, escuchar “vamos por un café”, es sinónimo de una invitación a conversar, o a compartir un buen momento.  Hoy mientras me tomaba un buen café, y en mis tiempos de introspección, que por fortuna cada vez ocupan más espacio en mi vida, pensaba en el café y en sus propiedades, mientras disfrutaba de su aroma y su sabor. Inmediatamente pensé, “qué maravilla sería poder tomarnos un café que nos despertara también espiritualmente”. Una especie de café espiritual, y pensé en este artículo y dije ¿cuál es el mío?, ¿qué me hace despertar?, y en lo primero que pensé fue en los años que he pasado dormida, dormida en lo más oscuro de la vida, apagada, deprimida. La depresión apaga los sentidos, la esperanza, el deseo, la risa, y lo peor, apaga las ganas de vivir. Nada despierta en mí mayor empatía que una persona deprimida, siento un deseo de correr a su lado, de abrazarla, de ayudarla, porque sé el horror que es estar deprimido, y por largo tiempo.  El que me conoce, pero no en profundidad, pensará que exagero, o incluso que miento, porque mi personalidad no hace match con una mujer deprimida, todo lo contrario. Soy intensamente alegre, jocosa, me río a carcajadas a diario con distintas personas, soy positiva ante toda situación, y mi permanente optimismo incluso causa extrañeza en la gente que me rodea.  Varias veces me han preguntado, “Thamara, ¿cómo haces para ver siempre lo mejor en todo?”, y realmente lo que se me hace imposible es ver lo peor en algo. Tengo una mente entrenada para ser una mujer positiva y optimista siempre, no nací así, lo cultivé intencionalmente. Claro, hay momentos en los que me quiebro, en los que dudo, y hasta me pongo brava con la vida, pero realmente duran muy poco, porque también estoy entrenada para reconocer las emociones en donde no me quiero estacionar. Para mí, un café espiritual es esa pausa necesaria que me rescata, me sana, y me permite regresar recargada. Porque decir que vivo feliz y optimista el 100% del tiempo, sería mentirte y mentirme. Pero digamos que el optimismo y la gratitud, es mi configuración de fábrica por defecto, despues de MUCHO trabajo interno.  Después de consumir lo que llama Margarita Pasos, mucha “proteína mental”.  A veces es una oración, otras veces es un libro, un podcast, o una conversación que edifica, con alquien luminoso con quien provoque tomarse un buen café, que se convierte en ese café espiritual. Ahora viendo en retrospectiva los meses, incluso una vez fueron años, en los que he estado deprimida, de cierta manera suscribo unas palabras que leí en un libro de Tony Robbins, donde parafraseando decía algo así como que la depresión se planea. Primero me hizo ruido esa frase, pero luego capté su sentir y la esencia de su mensaje. Tony Robbins comenzó diciendo “cuando eliges estar todo el día en la cama, sin bañarte, comiendo mal, respirando mal, con mala postura, alimentando malos pensamientos, etc, estás planeando la depresión”. Y esto me pareció muy alentador, saber que hay cosas que sí están en nuestro control ante tan devastadora enfermedad. Y sí, de cierta forma hay cosas que sí podemos evitar, como quien detecta un cáncer en un estadío temprano, ya luego, cuando la depresión nos arropa, podría ser tarde para intentar evitarla con éxito.  Este café espiritual podría ser el blindaje emocional y mental que necesitamos para estar conectados con la gratitud, con la esperanza, y con la alegría.  Hay una frase que me encanta, quien me conoce y quien me lee, saben que soy una mujer que podria resumir parte de su vida y de su crecimiento personal en frases, propias o de terceros, esta no me pertenece, es anónima, y dice “la gente no ríe porque es feliz, es feliz porque ríe”. Podemos crear la paz, las risas, y la felicidad, desde un estado elevado de conciencia, no siendo víctimas del entorno, sino siendo los creadores del mismo. Lo he hecho, sé de lo que te hablo, he hecho ambos, dejarme arrastras por las advesidades, sentirme terrible, y también he sido la arquitecto de mi vida, he creado realidades, como la sanación milagrosa del cáncer que me dio el en año 2016.  No es pequeña cosa, recibir un diagnóstico de cáncer, y abrazar la plena certeza de tu sanación, de paso con un tiempo establecido, 90 días, eso me dijo Dios, y yo le dije eso a mis hijos cuando les comuniqué que había decidido no someterme a ninguna cirugía o tratamiento médico.  Eso es habitar en el campo cuántico, en esa certeza, celebrar por anticipado lo que anhelas, o como lo expresa el Dr Joe Dispenza: “vivir la emoción antes de la experiencia”. La primera vez que leí la frase “recuerda tu futuro”, pensé que se habían equivocado, pensé ¿cómo carajo voy a recordar mi futuro?, la respuesta era obvia: creándolo. El cerebro no puede estar triste y alegre al mismo tiempo, de hecho, tampoco puede distinguir una risa falsa de una verdadera, así que la próxima vez que te sientas mal, sonríe, esboza una sonrisa en tu cara, de esa forma vas a despistar al cerebro, y pensará que te sientes bien. Suena loco, pero inténtalo, nada tienes que perder. El orden de la emocionalidad es: el pensamiento genera un sentimiento, el sentimiento genera un emoción, la emoción genera una acción, y la acción genera resultados. Si damos un salto tenemos que, pensamientos es igual a resultados. Pero en ese orden, hay atajos, recursos, y uno de ellos lo leí en un libro del Dr Mario Alonso Puig, y dice “El cuerpo es capaz de resolver lo que la cabeza, por más que lo intente,… Seguir leyendo Café espiritual

El amor no es ni tan fácil, ni tan obvio

El amor no es ni tan fácil, ni tan obvio, en pocos aspectos de la vida funciona una “talla única”, ni en los sueños, ni en los estándares de felicidad, ni en la ocupación soñada, y menos aún, en el amor. El amor no es ni tan fácil, ni tan obvio, es imperativo personalizarlo para poder vivirlo, no se puede experimentar con parámetros ajenos, ni con fórmulas de microondas que a otros quizás sí le han funcionado. Puede ser que algunas experiencias nos sirvan de referencia, yo leo mucho y ciertamente muchas cosas que he leído han resonado en mí, pero incluso, así resuenen en mí, quizás esa información o referencia no me sea útil en una relación o con alguien en especial. Cuando hablo de “personalizar” el amor, me refiero a vivirlo con novedad, y hasta con ingenuidad en cada nueva oportunidad en nuestras vidas, porque ante una experiencia nueva en el amor, no se vale traer viejas razones y argumentos que no le pertenecen a esta renovada realidad. Es imposible pensar que el lugar común de “todos los hombres son iguales” sea cierto, tampoco lo es en el caso de las mujeres, y de ser así, entonces quédate con tu ex, así al menos sabrás de qué pie cojea, y ya tendrías ese camino recorrido. Presumo y creo no equivocarme, que el 100% de las rupturas obedecen a, que bien preferimos estar solos, o que le estamos apostando a que sí hay alguien con quien tendremos coincidencias, risas, una vida bonita, y que será un sano complemento en nuestras vidas. A pesar de que la opción de estar solos se vale, y es incluso más fácil y seguro alcanzar la paz y la tranquilidad de esta forma (lo he experimentado), la opción más retadora es enamorarse. No es fácil, no hay certezas, y el sufrimiento está casi garantizado, pero emprender una relación, es la opción preferida de casi todas las personas que conozco, y es que en el fondo de nuestro corazón, sabemos que el amor en forma y rostro de un buen complemento, hace todo más bonito. He oído a muchas personas decir que son felices estando solos, yo lo he dicho muchas veces y de verdad, pero al final ese espacio busca inexorablemente ser llenado, y hay algo en nosotros que se potencia cuando estamos en una buena relación amorosa. No creas tú que todos los hombres que conoces, o todas las mujeres, responderán de la misma manera al interés, a la cercanía, ni demostrarán lo que sienten de la misma forma que tú, o que las personas que has conocido en tu vida. Comparar a un ser humano, saca lo peor de él Las comparaciones raras veces resultan útiles, al menos entre seres humanos, no hay nada más odioso que un padre comparando a un hijo con otro, o una persona comparando a su relación actual con su ex pareja. Podrías estar sacando lo peor de esa persona al compararlo. Parte de lo más hermoso de la vida, es saber que en cada viaje, el copiloto siempre hará la diferencia, puedes ir en una carretera discutiendo y con mala cara, o puedes ir cantando y tomado de la mano con la persona que más te hace reír. ¡Es el mismo trayecto, pero jamás será el mismo viaje! El amor no es ni tan fácil, ni tan obvio, pero siempre valdrá la alegría intentarlo, sorprenderte contigo mismo y decirte “pero yo no suelo hacer esto”, o “¿porqué me río mil veces cuando pienso en esta persona?”, “¿por qué no me importa ceder?, ¿pero y yo de donde estoy sacando esta paciencia? Estas preguntas me las he hecho varias veces en la vida, y ese cambio, ese turismo de aventura emocional, lo he disfrutado y me ha sentado bien. Aunque debo reconocer que esas preguntas, me las he hecho toda la vida con un solo hombre, mi hijo, en el resto de los casos ha sido intermitente mi voluntad y deseo de ceder. Mientras tú puedes estar pensando lo que pasará dentro de varios meses, la otra persona podría solo decirte “mañana es nuevo día”, mientras a ti se te hace fácil decir las cosas, abrazar y besar, el avance de la otra persona podría ser casi imperceptible para la mayoría. Como decía el principito “lo esencial es invisible a los ojos”.De repente, y por no ser ni tan fácil ni tan obvio, el amor hay que deshojarlo, ir quitando capa a capa temores, prejuicios, dudas, inseguridades, llegar al fondo y contemplar la vulnerabilidad de quien no sabe expresar lo que siente, porque de hecho pensaba que no volvería a transitar por esa emoción. Siempre valdrá el esfuerzo y la alegría el susto del amor, porque, a pesar de no ser ni tan fácil, ni tan obvio, siempre será el mejor regalo que le podemos dar a una persona. El susto del intento, siempre será mejor que el lamento del arrepentimiento por no haberlo intentado, porque a pesar de que en la vida y en el amor las certezas absolutas no existen, es muy hermoso y gratificante entregarlo todo, ya el hecho de que lo valoren o lo correspondan escapa de nuestro control. La parte del amor, que sí es muy obvia, aunque no tan fácil, es aceptar a la otra persona tal cual es, nada invalida más a un ser humano que quererlo cambiar. Pero la buena noticia es, que al transitar el sendero de aceptarlo, es muy probable que observes cambios favorables en esa persona, porque el amor y la validación hacen milagros. Si quieres un camino más expedito para estar tranquilo, no te enamores, si prefieres caminar más rápido, no te enamores, pero si de verdad quieres expandirte, crecer, y retarte en cada esquina de tu ser, abraza el susto de amar como si de eso dependiera tu vida.

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