Thamara López | Escritora

El amor no es ni tan fácil, ni tan obvio

El amor no es ni tan fácil, ni tan obvio, en pocos aspectos de la vida funciona una “talla única”, ni en los sueños, ni en los estándares de felicidad, ni en la ocupación soñada, y menos aún, en el amor. El amor no es ni tan fácil, ni tan obvio, es imperativo personalizarlo para poder vivirlo, no se puede experimentar con parámetros ajenos, ni con fórmulas de microondas que a otros quizás sí le han funcionado. Puede ser que algunas experiencias nos sirvan de referencia, yo leo mucho y ciertamente muchas cosas que he leído han resonado en mí, pero incluso, así resuenen en mí, quizás esa información o referencia no me sea útil en una relación o con alguien en especial. Cuando hablo de “personalizar” el amor, me refiero a vivirlo con novedad, y hasta con ingenuidad en cada nueva oportunidad en nuestras vidas, porque ante una experiencia nueva en el amor, no se vale traer viejas razones y argumentos que no le pertenecen a esta renovada realidad. Es imposible pensar que el lugar común de “todos los hombres son iguales” sea cierto, tampoco lo es en el caso de las mujeres, y de ser así, entonces quédate con tu ex, así al menos sabrás de qué pie cojea, y ya tendrías ese camino recorrido. Presumo y creo no equivocarme, que el 100% de las rupturas obedecen a, que bien preferimos estar solos, o que le estamos apostando a que sí hay alguien con quien tendremos coincidencias, risas, una vida bonita, y que será un sano complemento en nuestras vidas. A pesar de que la opción de estar solos se vale, y es incluso más fácil y seguro alcanzar la paz y la tranquilidad de esta forma (lo he experimentado), la opción más retadora es enamorarse. No es fácil, no hay certezas, y el sufrimiento está casi garantizado, pero emprender una relación, es la opción preferida de casi todas las personas que conozco, y es que en el fondo de nuestro corazón, sabemos que el amor en forma y rostro de un buen complemento, hace todo más bonito. He oído a muchas personas decir que son felices estando solos, yo lo he dicho muchas veces y de verdad, pero al final ese espacio busca inexorablemente ser llenado, y hay algo en nosotros que se potencia cuando estamos en una buena relación amorosa. No creas tú que todos los hombres que conoces, o todas las mujeres, responderán de la misma manera al interés, a la cercanía, ni demostrarán lo que sienten de la misma forma que tú, o que las personas que has conocido en tu vida. Comparar a un ser humano, saca lo peor de él Las comparaciones raras veces resultan útiles, al menos entre seres humanos, no hay nada más odioso que un padre comparando a un hijo con otro, o una persona comparando a su relación actual con su ex pareja. Podrías estar sacando lo peor de esa persona al compararlo. Parte de lo más hermoso de la vida, es saber que en cada viaje, el copiloto siempre hará la diferencia, puedes ir en una carretera discutiendo y con mala cara, o puedes ir cantando y tomado de la mano con la persona que más te hace reír. ¡Es el mismo trayecto, pero jamás será el mismo viaje! El amor no es ni tan fácil, ni tan obvio, pero siempre valdrá la alegría intentarlo, sorprenderte contigo mismo y decirte “pero yo no suelo hacer esto”, o “¿porqué me río mil veces cuando pienso en esta persona?”, “¿por qué no me importa ceder?, ¿pero y yo de donde estoy sacando esta paciencia? Estas preguntas me las he hecho varias veces en la vida, y ese cambio, ese turismo de aventura emocional, lo he disfrutado y me ha sentado bien. Aunque debo reconocer que esas preguntas, me las he hecho toda la vida con un solo hombre, mi hijo, en el resto de los casos ha sido intermitente mi voluntad y deseo de ceder. Mientras tú puedes estar pensando lo que pasará dentro de varios meses, la otra persona podría solo decirte “mañana es nuevo día”, mientras a ti se te hace fácil decir las cosas, abrazar y besar, el avance de la otra persona podría ser casi imperceptible para la mayoría. Como decía el principito “lo esencial es invisible a los ojos”.De repente, y por no ser ni tan fácil ni tan obvio, el amor hay que deshojarlo, ir quitando capa a capa temores, prejuicios, dudas, inseguridades, llegar al fondo y contemplar la vulnerabilidad de quien no sabe expresar lo que siente, porque de hecho pensaba que no volvería a transitar por esa emoción. Siempre valdrá el esfuerzo y la alegría el susto del amor, porque, a pesar de no ser ni tan fácil, ni tan obvio, siempre será el mejor regalo que le podemos dar a una persona. El susto del intento, siempre será mejor que el lamento del arrepentimiento por no haberlo intentado, porque a pesar de que en la vida y en el amor las certezas absolutas no existen, es muy hermoso y gratificante entregarlo todo, ya el hecho de que lo valoren o lo correspondan escapa de nuestro control. La parte del amor, que sí es muy obvia, aunque no tan fácil, es aceptar a la otra persona tal cual es, nada invalida más a un ser humano que quererlo cambiar. Pero la buena noticia es, que al transitar el sendero de aceptarlo, es muy probable que observes cambios favorables en esa persona, porque el amor y la validación hacen milagros. Si quieres un camino más expedito para estar tranquilo, no te enamores, si prefieres caminar más rápido, no te enamores, pero si de verdad quieres expandirte, crecer, y retarte en cada esquina de tu ser, abraza el susto de amar como si de eso dependiera tu vida.

Gracias 2022 | Hola 2023

Este año, leí y escribí, lloré y sonreí, me levanté y me caí, me frustré y seguí, canté, bailé, sufrí, pero jamás, jamás, me rendí.  Jamás me he rendido ante nada que realmente me interese, crecer espiritualmente, intelectualmente, profesionalmente, en el amor, en ser mejor madre, mejor ser humano, retarme en todo me hace sentir viva y feliz. Jamás me oirán decir “yo soy así”, como una excusa débil para no cambiar aquello que podría lastimar a los seres que amo.  Sé amar con todo, y eso me hace transitar en ocasiones por emociones intensas, no soy una mujer superficial, narro con detalle mis emociones y eso a veces abruma a quien recibe la información, pero eso forma parte de mi, de mi transparencia y de mi carácter genuino. La escritura vino a salvarme la vida, y hasta algunas relaciones, las letras no se quejan de que hablo mucho, fluyen conmigo y yo con ellas, y siempre luego de encontrarnos, Thamara parece salir de un spa donde recibió un masaje relajante, sale más serena y tranquila.  Me gustan los cambios que me hacen sentir que tengo todo por aprender, estar en modo aprendiz siempre me ha encantado, me fascina estudiar, leer y absorber lo bueno que tantísimas personas le están aportando hoy al mundo, y más ahora que todos tenemos esa valiosa información al alcance de un click.  El 2022 fue más que maravilloso, todo cuanto anhelé y me propuse lo logré, ha sido un año para volverme a conectar con esa Thamara que estaba dormida, la que sueña y camina determinada a lograr todo cuanto se propone.  Vivir en mis propios términos es algo que me llena inmensamente, saber que lo bueno lo logré yo, y que lo malo lo decidí yo y por tanto tengo todo el poder de cambiarlo, es mi mayor fuente de paz y tranquilidad.  No hay manera de que culpe a alguien o a algo de lo que sucede en mi vida, no dependo de nadie más que de Dios y de mi propio enfoque y determinación, nada externo puede doblegarme, siempre que me he quebrado ha sido por mis diálogos internos, y por mis malas decisiones.  Hace poco le dije a alguien “a mi difícilmente lo externo me quiebra, yo soy como el hierro, que lo único que lo quiebra es el mismo cuando se oxida”, solo cuando me he saboteado a mi misma, me he quebrado. En Mayo supe que sería abuela, un anhelo de años, y siempre le dije a mis hijos “yo parí a los 18 años, me hacen el favor y máximo a mis 50 años quiero ser abuela”, y así fue, con 50 años ya mi Kira, mi nieta perfecta, estaba dentro de mi hija, así que fui abuela a los 50 años.  Este año publiqué mi primer libro, aún me parece un sueño haberlo logrado y de la manera como lo hice, sin saber nada de como publicar un libro, y lo hice todo solita, solo en la portada me ayudaron dos amigos, de resto, lo hice yo. En varias ocasiones en mi vida profesional, he dicho que sé hacer algo de lo cual no tengo idea, y en 48 horas, ya lo sé hacer, me pasó a mis 20’s y me sigue pasando a mis 50’s, soy maleable, me adapto, crezco y aprendo con gran facilidad.  No hay nada que hubiese podido hacer a mis 30 años, que no esté en capacidad de hacer ahora, pero sí hay muchas cosas que sé y puedo hacer ahora, que hace 20 años ni hubiera soñado ser capaz de hacerlas. La gratitud y la plenitud que siento en este momento, es inmensamente mayor a la que suelo sentir siempre, yo siempre soy una mujer agradecida, pero la plenitud que siento hoy, es algo casi inenarrable, incluso para mi que ni las letras ni las palabras se me agotan casi nunca.  Este 2022 todo se movió para bien, mis hijos están felices y plenos, mi nieta es preciosa, perfecta y sana, yo estoy feliz con mi libro y cada vez que escribo la verdad siento una felicidad que a veces no comprendo. Es un mundo de paz y salud mental lo que he encontrado en la escritura.  GRACIAS 2022, me dejas llena, plena, feliz, conmovida, sorprendida, esperanzada, fuerte, segura, amada, bendecida y eternamente AGRADECIDA. FELIZ AÑO 2023

¡Hola! ¿En qué puedo ayudarte?